domingo, 3 de mayo de 2020

¿Quién lo hubiera dicho?

"¿Quién lo habría dicho...?" se dice mucho en finanzas.
¿Quién habría dicho que Banco Popular se iría al garete de un día para otro?... ¿Quién habría dicho que Lehman Brothers? ...  ¿Quién habría dicho que Madoff...? ¿Quién habría dicho que los pisos...?


¿Y si en el 2005 hubiéramos invertido en Google?

En cualquier caso, es interesante preguntarse también, ¿quién hubiera dicho, en el año 2005, que Google sería más que segura..?

Google cotizaba entonces, en 2005, a unos 100 dólares. A día de hoy, incluso después de la crisis de 2008, y después de las caídas del Coronavirus, cotiza a unos 1300 dólares. Es implica que, sin contar posibles dividendos que quizás hayan pagado, si en 2005 hubiéramos invertido 10.000 dólares en Google (unos 10.000€ del momento), habríamos podido comprar unas 100 acciones. Esas 100 acciones, a día de hoy, se podrían vender por 130.000 dólares, unos 115.000€ a día de hoy.

Ninguna de las inversiones seguras, o consideradas seguras (pisos, oro, renta fija, etc), habría dado esa rentabilidad. Es más, si en 2005 hubiéramos comprado un piso por 200.000€, a día de hoy quizás tendríamos trabajos para venderlo por la mitad (100.000€). Los posible alquileres cobrados quizás hubieran pagado la hipoteca, pero no una posible pérdida de 100.000€. ¿Y quién lo hubiera dicho?

¿Por qué ha ocurrido eso?

Google le ha dado no solamente a cada Cliente, sino que a cada usuario también, lo que quiere. Al menos eso ha pretendido. Su aparente sencillez tiene "la trampa" de que le da a cada persona lo que busca, cuándo lo busca, cuándo lo quiere... eso resultó ser un antes y un después en el márqueting.

Su principal fuente de ingresos ha sido Google Adwords (Google Ads a día de hoy). La ambición de profesionales y empresas ha sido uno de sus combustibles.

A nivel de finanzas: No se la podía considerar en su momento una inversión segura. A principios de siglo, invertir en Google era una inversión incierta, más que segura, ya que se trataba de una empresa relativamente nueva, con unos ingresos que estaban por ver. En ese momento no se la podía comparar con las inversiones que tradicionalmente se han considerado seguras.

Cualquier inversión se caracteriza por la liquidez, rentabilidad y riesgo. En Google la liquidez era incierta, la rentabilidad también y el riesgo también. 

Variable Google año 2005

  • Rentabilidad: Google, en sus inicios, no tenía beneficios, por lo tanto la rentabilidad esperada era nula. Es más, solamente tendrían gastos de discos duros, servidores, incontables horas de programación... La rentabilidad esperada era solamente una cuestión de fe.
  • Liquidez: La posibilidad de volver a convertir las acciones en dinero dependería exclusivamente de la cotización, y del precio de cotización en cada momento. De no haber empezado a cotizar, la liquidez de la inversión habría sido, también, ninguna.
  • Riesgo incierto se suele considerar, muchas veces, riesgo máximo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario